KPIs para inmobiliarias: qué medir, cómo calcularlo y cada cuándo
Indicadores para inmobiliarias, desarrolladoras y administradoras de rentas: fórmula, qué te dice cada uno y con qué frecuencia revisarlo.
Cómo organizar el expediente de una compraventa inmobiliaria, qué documentos suelen pedirse y cómo coordinarte con la notaría sin perder información.
Ganar la venta no es el final. Entre el “sí” del cliente y la firma de la escritura hay semanas de documentos, revisiones y mensajes con la notaría. Si ese proceso vive en chats y correos, es fácil que un documento se pierda o que nadie sepa en qué punto va el trámite.
El expediente reúne todo lo necesario para formalizar una compraventa, un crédito hipotecario o un arrendamiento:
Cada notaría y cada operación tiene sus propios requisitos; esta lista es orientativa y siempre debe confirmarse con la notaría que llevará el trámite:
De las personas:
Del inmueble:
Si hay crédito hipotecario, se suman los requisitos del banco o institución. Si es arrendamiento, los requisitos dependen de lo que acuerdes con el propietario y, en su caso, de la póliza jurídica.
Una lista plana de 25 archivos es difícil de revisar. Agrúpalos por parte (comprador, vendedor, inmueble) y marca el estado de cada uno:
Usar una plantilla de documentos por tipo de operación te ahorra armar la lista desde cero cada vez.
La notaría necesita ver el expediente, pero no tus contactos, comisiones ni otras operaciones. La forma correcta es darle acceso por expediente:
Todo lo que la notaría haga debe quedar en el historial y avisar a tu equipo.
Define hitos claros para cada tipo de operación, por ejemplo en una compraventa:
Con hitos marcados, la dirección sabe cuántos trámites hay en cada etapa sin tener que preguntar.
No todo lo que habla tu equipo debe verlo la notaría. Separa los comentarios internos de los compartidos, para coordinarte con libertad y mantener una comunicación profesional con el exterior.
Revisar estos puntos desde la captación del inmueble evita sorpresas en la firma.
Un expediente bien organizado, con documentos por parte, hitos claros y acceso controlado para la notaría, reduce retrasos y protege tu información.
En InmoviState el expediente se abre desde la venta ganada, con las partes ya cargadas y la lista de documentos por plantilla; la notaría trabaja en su propio portal y solo ve ese expediente. Agenda una demo si quieres verlo.
Suelen pedirse identificación oficial, CURP, constancia de situación fiscal, actas de nacimiento o matrimonio de las partes, escritura antecedente, predial y agua al corriente, certificado de libertad de gravamen y avalúo. Cada notaría tiene requisitos propios, así que siempre confírmalos con ella.
No debería. Lo correcto es darle acceso solo al expediente que lleva, con permisos específicos para subir, revisar o descargar documentos, y poder revocarlo al terminar.
Un esquema común es: expediente abierto, documentos completos, avalúo recibido, proyecto de escritura revisado, firma y entrega del inmueble.